¿Está pensando en operarse la nariz y quiere entender exactamente en qué consiste el procedimiento? Esta guía explica, paso a paso, cómo se realiza una rinoplastia con abordaje cerrado: la técnica en la que el Dr. Jorge Duque Silva lleva más de 18 años especializándose de forma exclusiva.
Entender el procedimiento antes de tomar una decisión es fundamental. No solo le ayudará a tener expectativas realistas, sino que también le permitirá hacer las preguntas correctas en su consulta de valoración.
¿Qué es la rinoplastia y cuándo está indicada?
La rinoplastia es una intervención quirúrgica que permite modificar la forma, el tamaño o la función de la nariz. Puede realizarse por motivos estéticos —mejorar la armonía facial— o por motivos funcionales, como corregir un tabique desviado que dificulta la respiración.
En la práctica clínica, ambos objetivos suelen ir de la mano. Una nariz que respira bien también tiende a tener una estructura más equilibrada. Por eso, en Clínicas Duque realizamos un estudio funcional completo —incluyendo TAC— antes de cada intervención.
Los candidatos más frecuentes son personas que presentan una o varias de estas situaciones:
- Tabique desviado con dificultad respiratoria
- Giba o joroba en el dorso nasal
- Punta nasal ancha, caída o asimétrica
- Nariz desproporcionada respecto al resto del rostro
- Resultado insatisfactorio de una rinoplastia previa
Abordaje cerrado: en qué consiste la técnica
Existen dos abordajes principales para realizar una rinoplastia. En el abordaje cerrado, todas las incisiones se realizan en el interior de las fosas nasales, sin ninguna incisión externa visible. En el abordaje abierto, se añade una pequeña incisión en la columela —la franja de piel entre las dos fosas nasales— que deja una marca visible en la piel.
El abordaje cerrado exige una alta precisión técnica, con una curva de aprendizaje alta para el cirujano. Es por eso que muy pocos especialistas en el mundo lo realizan de forma exclusiva. El Dr. Duque Silva es uno de ellos: en más de 18 años de práctica, el 99% de sus intervenciones se han realizado mediante abordaje cerrado.
Cómo se realiza la rinoplastia cerrada: paso a paso
1. Consulta de valoración y planificación
Todo comienza con una consulta en la que el Dr. Duque evalúa la estructura nasal del paciente, su historial médico y sus objetivos. Se solicita un TAC para analizar la anatomía interna y descartar alteraciones funcionales. En esta misma consulta se realiza una simulación digital para que el paciente pueda visualizar el resultado esperado antes de tomar ninguna decisión.
2. Anestesia
La intervención se realiza bajo anestesia general endovenosa —sin gases—, lo que favorece una recuperación más rápida y reduce significativamente las náuseas y el malestar postoperatorio. El paciente está completamente dormido durante todo el procedimiento.
3. Las incisiones internas
Una vez que el paciente está anestesiado, el cirujano realiza las incisiones en el interior de las fosas nasales. A través de estas incisiones, se accede a los tejidos, cartílagos y huesos que conforman la estructura nasal, sin necesidad de levantar la piel desde el exterior.
4. Remodelación de la estructura nasal
Con acceso a la estructura interna, el Dr. Duque procede a remodelar los cartílagos y, cuando es necesario, los huesos nasales. Cada maniobra se planifica con precisión milimétrica para conseguir el resultado estético y funcional acordado con el paciente. En casos de tabique desviado, se corrige simultáneamente en el mismo acto quirúrgico.
5. Cierre y finalización
Una vez completada la remodelación, se cierran las incisiones internas con suturas reabsorbibles. Se coloca una férula externa de protección que el paciente llevará durante aproximadamente tres semanas. No se utiliza taponamiento nasal: el paciente puede respirar con normalidad desde el primer momento tras la intervención. La duración total de la intervención oscila entre dos y tres horas en los casos de rinoplastia primaria.
Sin taponamiento nasal: por qué marca la diferencia
El taponamiento nasal ha sido durante décadas uno de los aspectos más temidos del postoperatorio de rinoplastia. Consiste en introducir gasas o dispositivos en las fosas nasales para controlar el sangrado, lo que impide respirar por la nariz durante varios días.
En Clínicas Duque no utilizamos taponamiento nasal. El protocolo quirúrgico del Dr. Duque permite un control preciso del sangrado sin necesidad de recurrir a este recurso durante la cirugía. El resultado es un postoperatorio significativamente más cómodo: el paciente respira desde el primer día, duerme mejor y experimenta menos inflamación y hematomas.
Recuperación: qué esperar en cada fase
Primeras 48 horas
El paciente regresa a casa el mismo día de la intervención. Es normal experimentar algo de inflamación y sensación de presión en el área nasal. El dolor es generalmente leve y se controla con analgesia oral, pero en la mayoría de los casos es imperceptible. Gracias a la ausencia de taponamiento, la respiración nasal se mantiene desde el primer momento.
Primera semana
La inflamación alcanza su punto máximo entre el segundo y el tercer día, y comienza a reducirse progresivamente. La mayoría de los pacientes pueden retomar su actividad cotidiana —trabajo de oficina, vida social— a partir del quinto o séptimo día. Es necesario evitar el ejercicio físico intenso durante las primeras semanas.
A las tres semanas
Se retira la férula de protección. En este momento, la nariz ya muestra una forma muy cercana al resultado final, aunque la inflamación residual continuará reduciéndose durante los meses siguientes. Muchos pacientes retoman actividades deportivas moderadas en esta fase.
A los 6 meses
La gran mayoría de la inflamación ha desaparecido y el resultado es claramente visible. La nariz ha adoptado su nueva forma y el paciente puede apreciar plenamente el cambio.
A los 12-18 meses
El resultado definitivo se consolida entre los 12 y los 18 meses, cuando los tejidos han completado su proceso de adaptación. En algunos pacientes con piel más gruesa, este proceso puede extenderse hasta los dos años.
¿Quién puede someterse a una rinoplastia cerrada?
La rinoplastia cerrada es adecuada para la mayoría de los pacientes que desean mejorar la forma o la función de su nariz. Los candidatos deben:
- Tener más de 15 años (con el desarrollo facial completado)
- Gozar de buena salud general sin contraindicaciones para la anestesia
- Tener expectativas realistas sobre el resultado
- Poder desplazarse a Madrid para la valoración presencial y la intervención
En los casos de rinoplastia secundaria —corrección de una intervención previa— la técnica cerrada también es aplicable en la mayoría de los casos, reduciendo notablemente el riesgo de necrosis de punta nasal.
Preguntas frecuentes
¿La rinoplastia cerrada es adecuada para todos los casos?
En manos de un cirujano con la formación y la experiencia necesarias, el abordaje cerrado permite abordar prácticamente todos los casos de rinoplastia primaria y secundaria. La valoración individualizada es imprescindible para determinar la técnica más adecuada en cada situación.
¿Cuánto tiempo dura el resultado?
Los cambios estructurales realizados en la rinoplastia son permanentes. La nariz puede experimentar cambios menores con el paso de los años como consecuencia del envejecimiento natural, pero el resultado de la intervención se mantiene de forma estable a largo plazo.
¿Es posible combinar la rinoplastia con la corrección del tabique?
Sí. La septorrinoplastia —corrección simultánea de la forma y del tabique desviado— se realiza en el mismo acto quirúrgico, sin aumentar significativamente el tiempo de recuperación.
¿Está pensando en operarse la nariz?
El primer paso es una valoración personalizada con el Dr. Duque Silva. Analizamos su caso de forma individual y le explicamos en detalle qué puede esperar del procedimiento y del resultado.
Solicitar valoraciónPublicado el 3 de junio de 2025 · Dr. Jorge Duque Silva · Ver todos los artículos